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Terremoto de México de 1985, Efectos en la Ciudad de México

Terremoto de México de 1985



Efectos en la Ciudad de México

Luego del sismo del 19 de septiembre en las zonas más afectadas se reporta un caos generalizado debido, además de los derrumbes, a la suspensión del transporte público, cortes a la circulación, víctimas que logran escapar de los edificios colapsados, ciudadanía que se apresta a ayudar a las mismas así como la movilización de cuerpos de emergencia.
De pronto, la ciudad se convirtió en una gran romería. El Metro había suspendido sus servicios, e inclusive estuvieron evacuando sus estaciones. Los autobuses salieron también del servicio, al igual que los taxistas ypeseras, por lo que todo quedó intransitable. Millones de personas se tuvieron que trasladar a pie. La ciudad estaba convertida en un maremágnum. La desorganización, dada la magnitud del desastre, prevaleció entre las cuadrillas de auxilio. En otras ocasiones, los equipos de rescate permanecieron a la expectativa por falta de implementos de trabajo
«La ciudad de México, Zona de Desastre; Miles de Víctimas», en Excelsior, Año LXIX Tomo V, viernes 20 de septiembre de 1985, num 24952
La cantidad de víctimas pudo ser peor, pero debido a la hora en que ocurrió el siniestro mucha gente se encontraba despierta, en el transporte público y no concentrada aún en sitios como escuelas y centros de trabajo.

Eventos entre el 19 y el 20 de septiembre

Una de las torres del Conjunto Pino Suárez colapsada en la Ciudad de México
Ruinas de un edificio en la Ciudad de México en 1985
Brigadas de rescate trabajando sobre un edificio colapsado en la esquina de las avenidas Insurgentes y Álvaro Obregón en el centro de la ciudad
Edificio de departamentos colapsado en la esquina de las calles Orizaba y Zacatecas, en la Colonia Roma.

Respuesta inmediata y organización civil

Obras de reconstrucción del edificio de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes
Fue notoria la ausencia de una respuesta inmediata y coordinada de parte del gobierno, lo cual fue asumido como un "rebase" por la dimensión de la catástrofe.

El propio presidente demoró 36 horas días en dirigirse a la nación.

Debido a la falta y la tardanza de acciones por parte del gobierno federal, la población civil tomó en sus manos las labores de rescate.

Las primeras acciones organizadas fueron realizadas por los grupos scouts de las localidades afectadas, mismas que fueron sostenidas durante varios meses con la atención de damnificados.

Eso implicó la auto-organización de brigadas, reforzadas especialmente por estudiantes de las carreras de medicina, ingeniería y ciencias. 

De inmediato grandes sectores de la sociedad capitalina se organizaron improvisando estaciones de auxilio. 

La gente que podía donaba artículos y contribuía como le fue posible al esfuerzo de recuperación; esto incluyó que la población se volcara a mover escombros con las manos, regalar linternas, cascos de protección, etcétera.

 Ante la saturación que se generó a los vehículos de auxilio, muchas personas habilitaron los suyos para el traslado de víctimas o víveres.

A las afueras de los edificios colapsados se formaron improvisados campamentos, con el fin de organizar las tareas de rescate, alimentar a los voluntarios y voluntarias, a los heridos y familiares que esperaban noticias de sus seres queridos atrapados en los escombros.

 En estos sitios líneas de personas movían medicamentos para ser inspeccionados y posteriormente ser suministrados. 

Las cruces dibujadas con un color rojo sobre papel eran suficientes para identificar personal o locales de auxilio.

La UNAM, a pesar de no haberse visto afectada directamente, cerró sus puertas una semana suspendiendo clases para que los universitarios que así lo desearan pudieran integrase a las brigadas de rescate y ayuda. 

También fue notable el hecho de que la policía y el ejército tardaron en hacer presencia y su labor inicial se limitó a «resguardar» los edificios destruidos.

Entre los esfuerzos civiles organizados, surgió el grupo que posteriormente se incorporaría como la Brigada de Rescate Topos Tlatelolco.

Edificios y zonas colapsadas

El informe rendido por el diputado Sergio Valls Hernández presidente de la Comisión Especial Pluripartidista, que presentará ante el Pleno de la Cámara de Diputados el día 24 de septiembre de 1985, dijo que fueron 252 edificios derrumbados y 165 dañados.

Por su parte, el Presidente Miguel de la Madrid Hurtado en su IV Informe de Gobierno - 1 de septiembre de 1986 - manifestó que fueron 412 edificios los que quedaron destruidos y 5.728 quedaron afectados. 

habiendo sido 100 mil familias los que sufrieron daños en sus viviendas.

Entre los edificios más emblemáticos derrumbados o parcialmente destruidos durante el terremoto fueron:


Hospitales

La infraestructura hospitalaria fue una de las más afectadas por los sismos en la capital. 

Se pierden 2158 camas por daños diversos en los hospitales. 

Dentro de los derrumbes, fueron los hospitales del Centro Médico Nacional —llamado tras su reconstrucción Siglo XXI— del IMSS; de la Secretaría de Salud General de México y Juárez aquellos que tuvieron derrumbes de grandes magnitudes. 

A estos últimos acuden quienes no tienen atención médica del IMSS o el ISSSTE, y al momento del fenómeno, sumaban unas 6 millones de personas en la Ciudad de México.

 Por su parte, el Presidente Miguel de la Madrid Hurtado, dijo en su IV Informe de Gobierno, que esto implicó la perdida de 30 % de la capacidad hospitalaria.

Dentro de las medidas que se toman inicialmente, ante la formación de una comisión interinstitucional médica, establece que no se volverían a construir hospitales de primer nivel en el Centro Histórico.


Hospital General de México
El Hospital General de México, un organismo de atención abierta al público en general, fue construido en 1905 con un sistema de pabellones por especialidad médica, con edificios no mayores a los dos pisos. 

Posteriormente en los años sesenta le fue añadido un edificio de seis pisos que albergaba la Unidad de Gineco Obstetricia y otro de ocho de Residencia médica, ambos completamente destruidos, falleciendo más de 295 personas entre pacientes y personal médico, no-médico y paramédico.

 Este edificio contaba con 222 camas censables, 22 de terapia intensiva y 132 cunas. 

El edificio de residencia tenía 56 habitaciones con 4 camas cada uno y en el momento del sismo estaban 385 personas y 157 recién nacidos. 

En este sitio fallecieron 249 personas: 85 pacientes, 94 recién nacidos, 46 (o 47) residentes médicos, 10 médicos, 37 enfermeras, 4 adminsitrativos, 16 trabajadores de intendencia y 3 visitantes. Fueron rescatados 129 personas con vida y 47 quedaron como oficialmente desaparecidas.

 El rescate de los cuerpos llevó un total de 20 días.

Todas las instalaciones del hospital de agua, gas, oxígeno y vapor sufrieron daños de consideración, por lo que fue necesario desalojar 840 enfermos.

 Debido a la alta demanda de servicios médicos por su carácter público y al rumor de que existía un plan gubernamental por desaparecer el hospital, los médicos del hospital iniciaron consultas médicas en la explanada del metro Centro Médico a partir del 17 de octubre en campamentos temporales.

 Finalmente el presidente De la Madrid ordenó la reapertura del hospital una vez terminadas las labores de rescate y remoción de escombros.

Hospital Juárez
El Hospital Juárez se ubicaba hasta 1985 en el predio que comprende las calles de Jesús María, Fray Servando Teresa de Mier, Colegio Médico Militar e Izazaga. 

Fue la torre de hospitalización principal, de más de 10 pisos y que databa de 1971, la que se viene abajo, por lo que en este edificio fallecieron por igual 740 personas, entre médicos, enfermeras y enfermeros, pacientes y personal administrativo.

Centro Médico Nacional del IMSS
El Centro Médico Nacional del IMSS al momento del sismo era uno de los centros hospitalarios más importantes de Latinoamérica, en donde se formaban profesionales nacionales e internacionales. 

Construido en 1963, su hospital de Cardiología y la Unidad de Mantenimiento cayeron por el sismo y sus 25 edificios sufrieron daños graves, entre ellos, las unidades de urgencias, traumatología, oncología y el Hospital General Bernardo Sepúlveda.

 En este sitio fallecieron 70 personas, siendo médicos, enfermeras y pacientes. 

Fueron evacuadas 2 mil 900 personas luego del siniestro, los cuales fueron bajados hasta con sábanas, y fueron colocadas muchas de ellas en la calle ante la falta de espacio.

Respecto a su construcción, Enrique Yáñez, el autor del proyecto en 1963 comentó luego de los sismos:
–¿Hay algún responsable en todo esto?
–Se tomaron todas las previsiones. Yo no creo que haya un culpable, pero mi labor fue ajena a las consecuencias. Seguramente los técnicos y los expertos están discutiendo esas cosas. Yo no soy calculista.
Enrique Yáñez en entrevista con Unomásuno, 1985.

Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco

Los módulos central y norte del edificio Nuevo León en el Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco.

Multifamiliares Juárez

Los edificios A1, B2 y C3 del Multifamiliar Juárez

Televiteatros

Los Televiteatros (actualmente Centro Cultural Telmex)

Conjunto Pino Suárez

Una de las Torres del Conjunto Pino Suárez de más de veinte pisos que albergaba oficinas del Gobierno (actualmente Plaza comercial Pino Suárez)

Hotel Regis

El Hotel Regis, uno de los más emblemáticos de la Ciudad de México, se derrumbó durante el terremoto y fue demolido totalmente en noviembre de ese año. 

También resultaron severamente dañados los hoteles Del Prado y De Carlo, éste último ubicado frente al Monumento a la Revolución.


Cecyt 3 Centro Histórico

Secretaria de Comercio y Fomento Industrial

Secretaría de Comercio y Fomento Industrial SECOFI en la Avenida Cuauhtémoc
Se desplomaron los últimos pisos de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial SECOFI, actualmente Secretaria de Economía, el cual se encontraba en la Avenida Cuauhtémoc, de la Colonia Doctores.

Secretaria de Comunicaciones y Transportes

Locales de costura

Edificio de costureras colapsado en San Antonio Abad 150.
Placa mortuoria frente a San Antonio Abad 150.
En la zona de la avenida San Antonio Abad y Calzada de Tlalpan, al sur del Centro Histórico de la Ciudad de México, se ubicaban hasta 1500 talleres de costura, muchos de ellos clandestinos. 

En ella laboraban costureros y costureras -muchos menores de edad- en su gran mayoría en condiciones de explotación y miseria, sin seguridad social y en su mayoría con puestos eventuales:
Trabajábamos desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde, con 45 minutos para comer, por lo que lo que hacíamos en el comedor era tener parrillas para calentar. Como muchas nos veníamos a la carrera, pasábamos a la esquina a comprar tamales y atole que apresurábamos en un descansito que había entre los baños. Allí quedaron unas muchachas.
El grito de las costureras, la voz de la necesidad, en Unomásuno, octubre de 1985.46
Los dos edificios colapsados que concentraron el mayor número de víctimas fueron los números 150 y 164 de la Calzada San Antonio Abad. En ellos muchas víctimas quedaron atrapadas en las escaleras de los edificios. 

Estos edificios fueron de los últimos en recibir apoyo de maquinaria pesada para rescatar cuerpos, que permanecían bajo los escombros semanas después del sismo. 

En talleres aledaños que no sufrieron daños incluso después del desastre no se detuvo el trabajo como en las empresas Kaiser, Zig-zag, Industrias Provesi y Chic Bebé, pese al riesgo sanitario por los cadáveres de edificios contiguos. 

Existen testimonios que indican que hubo bloqueos -presuntamente alentados por los dueños de los talleres irregulares- de bloquear el rescate de víctimas para evitar que maquinaria y materias primas textiles fueran extraídos de los edificios destruidos.

En el número 150 todavía el 27 de septiembre se encontraban 12 personas vivas que se comunicaban con el exterior. 

Unas 20 personas más se reportaban como atrapadas pero un cuarto de máquinas impedía su extracción. 

En este mismo edificio el viernes 3 de octubre se escuchaban quejidos de personas que quedaron atrapadas y no pudieron ser rescatadas.

Estos edificios sufrieron derrumbes debido a que originalmente fueron construidos como oficinas y fueron usados como enormes talleres de costura, con cientos de personas y maquinaria pesada que excedían el peso que podían cargar.

Previo al sismo existían organizaciones obreras en los talleres de costura debido a las precarias condiciones laborales de estos sitios. 

El sismo sumó a este movimiento un mayor impulso debido al reclamo en primera de rescate de víctimas y de cadáveres, y posteriormente a la búsqueda de indemnizaciones. 

Además de las costureras, se sumaron a la protesta vecinos y familiares de las víctimas, quienes montaron un campamento en la esquina de San Antonio Abad y Avenida del Taller para exigir el rescate de personas con maquinaria pesada. 

A este campamento se sumaron damnificados de empresas como Dimensión Weld, Vestimmarks, Dedal S.A. y Amal.

Televisa

Una de las construcciones afectados por el sismo fueron las instalaciones centrales de la televisora Televisa, ubicadas en la manzana formada por la Avenida Chapultepec, la Avenida Niños Héroes, la Avenida Dr. Río de la Loza y la Calle Rafael Lucio en la Colonia Doctores; y que eran conocidas como Televisa Chapultepec —para diferenciarlas de Televisa San Ángel, ubicada al sur de la ciudad— o más comúnmente Televicentro, nombre histórico aplicado a las instalaciones cuando fueron construidas en la década de 1950. Su dirección oficial era Av. Chapultepec 18.

Las instalaciones estaban formadas por estudios de grabación, los másters de transmisión de los canales y varios edificios de oficinas administrativas, además contaba con tres grandes antenas que alcanzaban casi 200 metros de altura; desde estas instalaciones se generaba la señal que trasmitía los canales XEW-TV, XHTV-TV, XHGC-TV y XEQ-TV a todo el país y vía satélite su señal internacional.

Como todos los días de lunes a vienes, desde la 7:00 horas se encontaba al aire por el principal canal de la televisora —XEW-TV— el noticiero y programa de revista Hoy Mismo, que tenía como conductor titular al periodista Guillermo Ochoay como co-conductores a Lourdes Guerrero y Juan Dosal. 

Aquella semana Guillermo Ochoa se encontraba en periodo vacacional y en consecuencia la titularidad del programa era ejercida por Lourdes Guerrero y la co-conducción por María Victoria Llamas; al momento de comenzar el movimiento sísmico por encontrarse a cuadro, Lourdes Guerrero trató de calmar al teleauditorio y sus palabras quedaron como registro de la situación:
Está temblando. Está temblando un poquitito pero no se asusten vamos a quedarnos... Le doy la hora. Siete de la mañana, dieci... ¡Ah, chihuahua!... Siete de la mañana, diecinueve minutos, cuarenta y dos segundos tiempo del centro de México... Sigue temblando un poquitito pero vamos a tomarlo con una gran tranquilidad, vamos a esperar unos segundos para poder hablar...
Lourdes Guerrero en el programa Hoy Mismo

En el momento en que la señal se interrumpe es debido a que todos los canales de la televisora salieron del aire por el derrumbe de los edificios que albergaban los másters de los canales y una de las antenas de transmisión; segundos antes del corte, el productor del programa, Salvador Ortiz, abrió la toma permitiendo observar la totalidad del estudio y como sobre los conductores se mueve un plafón de iluminación agitado por la fuerza del movimiento telúrico.

En las instalaciones de Chapultepec se derrumbaron en aquel momento los másters de los canales XHGC-TV y XEQ-TV, cinco estudios y tres edificios administrativos, además de una las antenas que cruzó la Avenida Niños Héroes y cayó sobre las instalaciones del Centro Escolar Revolución al otro lado de la calle, estos daños habrían representado unos 15 000 metros cuadrados de construcción y un 80 % de equipo nuevo.

Entre los principales daños estuvo la destrucción del edificio sede de la operación de noticieros en la esquina de Niños Héroes y Río de la Loza, ahí ocurrieron varias de las muertes, entre las víctimas conocidas estuvieron el del jefe de información de Hoy Mismo, Ernesto Villanueva Bustamante y el del reportero y conductor Félix Sordo.

 En total, y de acuerdo a las fuentes de la misma televisora en voz de uno de sus entonces socios, Miguel Alemán Velasco, murieron en las instalaciones de Chapultepec un total de setenta y siete empleados, además hubo aproximadamente otras quince víctimas circunstaciales como vendedores ambulantes que se encontraban afuera de las instalaciones o visitantes; la cifra de empleados fallecidos aumentaría posteriormente a 80.

El rescate en los edificios destruidos se prologó por más de una semana —el cuerpo de Félix Sordo fue rescatado hasta el día 1 de octubre — durante el cual la operación diaria de la compañía se trasladó a las instalaciones de San Ángel, desde donde se hicieron las tranmisiones extraordinarias de los daños en todas la ciudad, aunque la señal pudo volver a ser levantada desde Chapultepec a las 12 del día del mismo jueves 19 en que los cuatro canales volvieron a estar al aire.

Grupos de artistas llevaron a cabo funciones benéficas y reunieron víveres y medicinas para ayudar a «nuestros compatriotas en desgracia». 

Los reporteros del periódico El Universal, en sus recorridos por los albergues de las zonas afectadas por los sismos, vieron a actrices y cantantes como Yuri, Lilia Prado, Talina Fernández, Jeanette Arceo, María Medina, Ofelia Cano, Gloria Mayo, Rosenda Bernal, Pilar Pellicer, Columba Domínguez, Vicente Fernández y Gloria Mestre ayudando a sus semejantes. 

El propio tenor Plácido Domingo colaboró directamente en las maniobras de rescate en la zona de edificios de Tlaltelolco. 

Durante su labor fue entrevistado por Jacobo Zabludovsky para su noticiero de entonces en Televisa, 24 horas.

  • Asimismo se cuentan hospitales como el Hospital Juárez, Hospital General y Centro Médico Nacional donde se llegó a rescatar a poco más de 2 000 personas a pesar de que en el derrumbe quedaron atrapados tanto el personal como los pacientes que se encontraban en ellos. Un bebé fue encontrado sepultado bajo dos capas de concreto. El estacionamiento del, ya en ruinas, Centro Médico fue habilitada una sala de atención para primeras curaciones.
  • El mural «Apología de la futura victoria de la ciencia médica contra el cáncer», paralelismo histórico de la revolución científica y la revolución social por David Alfaro Siqueiros fue dañado durante el terremoto, este sería rescatado por el INBA.
  • Como consecuencia, doce de los edificios multifamiliares del Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco y nueve del Multifamiliar Juárez tuvieron que ser demolidos; en los seis meses siguientes fueron demolidos más de 152 edificios en toda la ciudad.
  • Se crea la agrupación civil «Brigada de Rescate Topos Tlatelolco», grupo de rescate que ha auxiliado a la población incluso a nivel internacional llegando en la actualidad a participar en las labores de rescate del Terremoto del Océano Índico de 2004, fenómeno que generó una ola gigante conocida como tsunami y el Terremoto de Haití de 2010.

Daños a la infraestructura urbana

El Presidente Miguel de la Madrid Hurtado en su IV Informe de Gobierno, rendido el 1 de septiembre de 1986, dijo que entre las consecuencias que generaron los sismos del 19 y 20 de septiembre, fueron los daños ocasionados a 1 mil 568 escuelas, dejar de abastecer 7.6 metros cúbicos por segundo de las redes primarias y secundarias del sistema de agua potable, lo que causó que numerosas colonias quedaran sin el vital líquido.

Calles

Más de 516 000 m de la carpeta asfáltica de las calles resultaron afectados por fracturas, grietas y hundimientos (equivalentes a más de 80 kilómetros de una carretera de un carril). 

Los rieles del antiguo tranvía en la Colonia Roma, se salieron del asfalto. 

También quedaron destruidos y afectados más de 85 000 m2 de banquetas (aproximadamente el área del tamaño 12 canchas del tamaño del Estadio Azteca), más sus respectivas guarniciones (37 744 m).

Redes de abasto

En el Centro Histórico de la Ciudad de México y en muchas zonas de la ciudad, no hubo energía eléctrica debido a múltiples daños en la red de abasto.

 Luego del sismo se reportaron los siguientes daños en la electricidad:
  • Ocho subestaciones de potencia de la Comisión Federal de Electricidad
  • Cuatro líneas de transmisión de 230 kilómetros, dos de 85 y gran cantidad de cables convencionales dañados o perdidos.
  • En la zona que gestionaba Luz y Fuerza del Centro se reportaban 4 kilómetros de línea primeria fuera de servicio, 100 postes dañados, 300 transformadores inutilizados y 700 alimentadores primarios dañados.

El servicio tardó 96 horas en reestablecerse por completo. 

Más de un millón usuarios del servicio eléctrico quedaron sin servicio, y a los tres días del suceso solo se había restablecido el 38 % de este. 

Entre los daños a este servicio se cuentan 1300 transformadores, 5 líneas de transmisión, 8 subestaciones y 600 postes de luz.

El Presidente Miguel de la Madrid Hurtado en su IV Informe de Gobierno, rendido el 1 de septiembre de 1986, dijo que entre las consecuencias que generó los sismos del 19 y 20 de septiembre de 1985, fue el de 1 millón 280 mil servicios de energía eléctrica que resultaron averiadas.


Agua potable
Hubo escasez de agua como consecuencia de varias averías en el Acueducto Sur Oriente con 28 fracturas, la red primaria con 167 fugas y la red secundaria con 7229 fugas.

 Drenaje afectado: Río La Piedad, 6500 metros afectados; en menor grado, el Río Churubusco. 

Filtraciones de la lumbrera 9 a la 14 del Emisor Central y en 300 metros del Interceptor Centro-Poniente.

 Las alertas de sanidad se dispararon, y una de las más trascendentes fue la presencia de sangre (proveniente de las víctimas del sismo) en muestras del agua potable en toda la red de la ciudad. 

Ante la escasez, la población acude a los registros y fuentes públicas de las calles para extraer el líquido, formándose largas filas ante la necesidad de agua potable. 

Las autoridades llamaron a la población a desistirse de hacerlo ya que ello complicaría la labor de recuperar la red de abasto de agua.

Es por ello que el gobierno establece controles epidemiológicos al abasto de agua varias veces al día y distribuye pastillas de cloro para la desinfección del agua.


Redes de comunicación

El sismo dañó la red primaria de Teléfonos de México, por entonces una paraestatal, por lo que el servicio telefónico en la urbe fue prácticamente nulo luego del episodio.

 Las centrales telefónicas de San Juan y Victoria sufrieron graves daños, falleciendo por ello cuatro trabajadores en esas instalaciones. 

No hubo servicio de los números 01, 02, 03, 04, 05, 06, 07 y 09, tampoco larga distancia nacional e internacional y están incomunicados total o parcialmente los estados de Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Guerrero, Morelos, Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán. Quintana Roo, Oaxaca y el Estado de México.

Era imposible la comunicación exterior vía teléfono pues fue seriamente dañada la estructura. 

No fue sino hasta marzo de 1986 cuando se restableció en su totalidad el servicio de larga distancia nacional e internacional. 

Debido a esto, el número de telegramas y télex sumó 685 466, mientras que los comunicados por radio y televisión fueron más de 39 000.


Metro de la Ciudad de México

El Sistema de Transporte Colectivo Metro quedó afectado en 32 estaciones. 

Uno de los comedores del sistema que se encontraba en la Torre D conjunto Pino Suárez se derrumbó y dejó atrapadas a unos 60 trabajadores que hacían cambio de turno y que laboraban en las oficinas de mantenimiento. 

Su rescate inició, según denuncia de familiares, hasta el 30 de septiembre.

 Una constante en algunas notas de prensa es el temor que suscitaba el tránsito del metro de la Línea 2 que pasa por debajo del conjunto Pino Suárez y que contó con edificios colapsados. Debido a la caída de edificios contiguos, la estación San Antonio Abad y parte de la superficie de rodamiento del metro sufrió algunos desperfectos.

La mayoría reanudó el servicio en los días subsecuentes de ese mes, a excepción de las estaciones Pino Suárez e Isabel la Católica, que no lo hicieron sino hasta el 4 de noviembre de ese año. por los trabajos de demolición contiguos a sus instalaciones.

Para el Sistema de Transporte Colectivo este suceso puso a prueba la seguridad de las instalaciones de este sistema en general, puesto que estas, aun construidas en suelo blando –debido a los mantos acuíferos y su susceptibilidad a temblores–, resistieron el impacto del movimiento telúrico sin daños de magnitud importante. 

Esto permitó reiniciar operaciones de manera casi inmediata. Además, resultó ser el único medio de acceso a algunas partes afectadas de la ciudad que contaban con el servicio, auxiliando en algunas labores de rescate y evacuación. 


Transporte público

Unos 6 mil 200 autobuses de Ruta 100 dieron servicio de ayuda a los damnificados en semanas subscuentes, operando con normalidad el servicio algunos días después excepto 23 líneas recortadas por derrumbes y 11 desviadas. 

El servicio de autobuses de la antigua Ruta 100 operó gratuitamente en el tiempo de recuperación de la ciudad.


Gratuidad del servicio telefónico

El servicio de telefonía pública de la entonces empresa estatal Telmex fue gratuito hasta su privatización en los años 90.



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