Terremoto de México de 1985, Actuación gubernamental, Mensaje a la nación de Miguel de la Madrid
19 DE SEPTIEMBRE, 20 DE SEPTIEMBRE, ACONTECIMIENTOS, Actuación gubernamental, MEXICO, Miguel de la Madrid Hurtado, SEPTIEMBRE, TERREMOTO, Terremoto de México de 1985 15:57
Terremoto de México de 1985
Actuación gubernamental
Según testimonios posteriores ordenó intervenir en el plan de rescate al Ejército y la Marina de México, y la integración de dos comisiones, una metropolitana y una nacional, asumiendo el mismo la coordinación de todos los esfuerzos.
Según el mismo De la Madrid la acción inicial de los cuerpos militares fue hacia la vigilancia y preservación del orden.
Previo a esta reunión de conformación las 11 de la mañana, hizo un recorrido en autobús por las zonas siniestradas, y al final declaró a la prensa:
México tiene los suficientes recursos y unidos pueblo y gobierno, saldremos adelante. Agradecemos las buenas intenciones, pero somos autosuficientes.Miguel de la Madrid
Estas primeras declaraciones del presidente traerían consecuencias negativas a la imagen presidencial, que a la postre lo colocarían como el "presidente ausente", y generaría la idea en la población de que el gobierno del país se portaba vehemente a la solidaridad externa.
Dicha actitud inicial fue respaldada por el entonces embajador mexicano en Washington quien declaró, "solitos vamos a salir, México es más grande que sus problemas".
Mensaje a la nación de Miguel de la Madrid
Luego del segundo sismo, Miguel de la Madrid Hurtado dio a las 19:40 de la noche del 20 de septiembre de 1985 un mensaje a la nación televisado, en el que compartió su luto y tristeza y enalteció el espíritu de solidaridad internacional.
Manifesto que no tenía cifras precisas ni completas, que existían atrapados en las construcciones que no se habían podido rescatar.
Destacó el papel del Ejército y Armada Nacional, a los cuerpos de policía, bomberos, socorristas y voluntarios.
Sin embargo reconoció, que la tragedia era de tal magnitud que los había rebasado en muchos casos.
Reiteró su orgullo por el sentido de fraternidad del pueblo mexicano, a los medios de comunicación por informar de «manera responsable y madura» al ubicar el problema, en «su debida proporción», declaró: «La tragedia es grande, pero la capital de México no está arrasada», la capital estaba volviendo a su normalidad, la Ciudad de México, «seguía en pie».
Las 36 horas que tardó el mensaje a la nación fueron criticadas provocando la sensación de que el gobierno actuó con lentitud, lo que en opinión del presidente no fue verdad y se debió a "los medios de comunicación, en particular la prensa escrita, (que) se hicieron eco de este ánimo casi obsesivo y crítico en reportajes y comentarios editoriales".
Ayuda humanitaria y presunto rechazo
Versiones extraoficiales indican que la mayor parte de dicha ayuda fue acaparada por miembros del gobierno de Miguel de la Madrid y no fue entregada a los socorristas de la Cruz Roja Mexicana o a la población que estaba debidamente organizada.
Según el informe rendido por Raúl Robles Segura entonces Subsecretario B de la Contraloría General de la Federación ante la Comisión Pluripartidista, la ayuda solidaria que recibió el Estado mexicano, fue aérea ya fuera por vuelos especialmente fletados para tal propósito, o en la sección de carga de los vuelos comerciales; recibiéndose también ayuda por carretera y ferrocarriles.
La recepción de la ayuda de los vuelos especiales, se hizo con la participación de elementos del Ejército Mexicano, así como personal de Aeropuertos y Servicios Auxiliares de la Secretaría de la Contraloría General de la Federación.
La ayuda se entregó a representantes del Departamento del Distrito Federal, el cual la almacenó en cuatro de sus bodegas.
Posteriormente el 3 de octubre de 1985, el entonces Presidente Miguel de la Madrid Hurtado público el Acuerdo por el que se Crea el Comité Supervisor de los Donativos Destinados a la Atención de los Damnificados y Reconstrucción de las Zonas Afectadas.
En dicho Acuerdo, se crea dicho comité para vigilar el correcto destino de los donativos en especie y en servicio recibidos por el Gobierno Federal en representación del pueblo de México.
Dicho órgano colegiado se integraría por representantes de la Secretaria de Relaciones Exteriores, Congreso del Trabajo, Sector Empresarial, Consejo Consultivo de la Ciudad de México, Cruz Roja Mexicana, el Director de la Facultad de Derecho de la UNAM, así como un representante del Colegio de Contadores Público de México, con funciones de auditor externo.
El Comité tendría las funciones de requerir información, supervisar los informes de existencia de bienes y de canalización total o parcial de los mismos, así como también, informar periódicamente al Presidente y a la opinión pública.
Hasta el 19 de octubre de 1985, se habían recibido 220 vuelos provenientes de 37 países con ayuda en especie para los damnificados; de dichos vuelos solo poco más de la tercera parte venían destinados en número de 68, al gobierno federal, y los restantes, por voluntad de los donantes, fueron dirigidos 89 a la Cruz Roja Mexicana, 36 a diversas Embajadas y 17 personas e instituciones particulares.
Se consideró «impráctico e inapropiado» utilizar como unidad de medida de su valor monetario, para fines de información, cuantificar los donativos recibidos.
Sin embargo, los donativos recibidos fueron clasificadas por la Secretaría de la Controlaría, conforme a su peso y por grandes grupos obteniéndose los siguientes resultados.
En el período comprendido del 20 de septiembre al 9 de octubre la ayuda para damnificados recibida por el país sumaba 1 mil 336 toneladas.
| Destinatario | Toneladas |
|---|---|
| Gobierno Mexicano | 502 |
| Cruz Roja Mexicana | 362 |
| Embajadas | 294 |
| Particulares | 97 |
| Sin clasificar | 81 |
| Tipo de Ayuda | Toneladas |
|---|---|
| Medicamentos | 386 |
| Instrumental y equipo médico | 59 |
| Alimentos | 228 |
| Equipo de rescate | 151 |
| Herramientas y equipo | 115 |
| Ropa, mantas y equipo de campamento | 314 |
| otros productos | Texto de celda |
| Maquinaria | 70 |
Ello en razón, a que en una ciudad con más de 16 millones de habitantes, tenía las reservas y existió la movilización con agilidad para hacer frente a las necesidades emergentes que planteó la catástrofe.
Por otra parte, el gobierno federal manifestó que de acuerdo a las características del siniestro, el 80 % de los heridos quedaron atendidos dentro de las primeras doce horas siguientes al mismo.
Aun antes a que llegara a tierra mexicana el primer vuelo extranjero.
Por lo que en el caso de los donativos de medicamentos, se procedió a la clasificación cuidadosa de las medicinas, con la debida cautela a su prescripción y suministro posterior.
La ayuda de las personas alojadas en albergues y campamentos, de los bienes recibidos, se realizó en un centro de distribución en la Sala de Armas de Magdalena Mixhuca en el cual, tan solo en el primer día, 6 mil beneficiados pudieron disponer de prendas de ropa, alimentos y objetos de uso personal.
Operación del Plan DN-III-E
Dicha comparecencia se llevó de manera informal, ante un desayuno que ofreciera el Secretario en el Salón de Conferencias del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional, donde el Secretario prometió elaborar un informe.
Posteriormente en resolución dictada en la Cámara de Diputados, se acordó no citar al Secretario, toda vez que el Plan DN-III-E, no era una ley que se discutiera, sino un documento que regulaba la actuación previsible de las fuerzas armadas, para auxilio a la población en casos de desastre.
Por otra parte, argumentó que el Secretario era el Presidente de la Comisión de Seguridad Civil, en el cual participaban diversos funcionarios, entre ellos el Secretario de la Defensa Nacional y de Marina.
Se informó que el Plan DN-III-E tenía sus antecedentes en el año de 1966, cuando un desbordamiento del río Pánuco, provocó graves daños en los estados de Veracruz y Tamaulipas.
Fue entonces cuando el Presidente, instruyó a la Secretaría de la Defensa Nacional, para que elaborara un plan que garantizara la oportuna asistencia a las poblaciones afectadas por siniestros.
En cumplimiento a este mandato se estableció el Plan DN-III-E, que se había venido aplicando en casos de inundaciones, sismos, huracanes y otros.
Entre los que figuraron la erupción del volcán "Chichonal", en el estado de Chiapas y el siniestro de San Juan Ixhuatepec, en el Estado de México.
El Plan tenía como objeto aminorar o limitar los efectos de un desastre, mediante la aplicación de medidas preventivas y de urgencia, coordinando los apoyos proporcionados por las dependencias de la administración pública federal centralizada y paraestatal, organismos privados, agrupaciones civiles voluntarias y ciudadanía en general; mantener la confianza en la capacidad de las instituciones nacionales; así como optimizar los recursos asignados para hacer frente al desastre.
El plan consistía en que los elementos del ejército debían de concurrir lo más pronto posible a los lugares afectados por un desastre y aplicar las medidas de rescate, evacuación, atención médica de urgencia, seguridad, protección y cuidado de las zonas afectadas; así como coordinar los apoyos proporcionados por las dependencias de la administración pública federal, organismos privados, de agrupaciones civiles voluntarias y a la ciudadanía en general.
Posteriormente, cuando la situación de emergencia había sido superada y las autoridades correspondientes asumían el control de la situación, el ejército mexicano se integraba como una «colaboración más», para ayudar en las misiones que se le asignaran.
El Plan funciona a base de grupos de auxilio, en los que se conjugaban y coordinaban los esfuerzos, así como los recursos de las dependencias oficiales y los ciudadanos voluntarios.
Dichos grupos operaban por zona, en términos generales, cada zona militar corresponde a una entidad federativa.
Los grupos de auxilio eran presididos por los gobernadores de los estados, y en el caso del Distrito Federal, por el Jefe del Departamento.
Los grupos contaban con un vocal ejecutivo y otras vocalías que recaían en cada una de las representaciones de las secretarías y dependencias del Ejecutivo Federal, y las agrupaciones civiles locales que se ofrecían como voluntarios.
En el caso de la magnitud de los desastres, el plan se instrumentaba a nivel nacional, siendo el responsable de éste el Presidente de la República, quien contaba con un presidente sustituto, siendo éste el Secretario de Gobernación y un Secretario Ejecutivo, siendo éste el Secretario de la Defensa Nacional, participaban también los vocales, siendo estos los titulares de las dependencias de la administración pública federal y los representantes de las asociaciones o agrupaciones nacionales.
Las actividades desarrolladas para aplicar el Plan DN-III-E movilizaron diversos grupos de auxilio, entre los que figuraron los siguientes:
- Comunicaciones, alerta y difusión. Cuya responsabilidad consistió en la instalación, operación y mantenimiento de los medios de comunicación disponibles para garantizar el enlace entre el centro coordinador, los centros avanzados en las áreas afectadas, con cada organismo o dependencia encargada de proporcionar cualquier tipo de auxilio y con el grupo de auxilio de la zona militar para solicitar todos los apoyos extraordinarios que fueron requeridos.
- Equipo de contraincendios. Que planeó y coordinó la participación de los diferentes cuerpos de bomberos.
- Equipos de detección y señalamiento de zonas peligrosas. Cuya labor fue importante, porque evitó que como producto de la repetición de fenómeno al siguiente día resultaran nuevas víctimas.
- Equipo de registro y evaluación de daños que cuantificó los daños a las personas, a los servicios públicos, a la propiedad pública y privada, etcétera.
- Equipo de coordinación y enlace para ayuda a damnificados. Que coordinó la ayuda otorgada por agrupaciones de socorro, organismos públicos y privados y de la ciudadanía en general, así como lo proveniente del gobierno del estado.
- Equipo de búsqueda, rescate y evaluación. Que coordinó todas las actividades inherentes, con el propósito de poner a salvo el mayor número de personas que resultaron afectadas.
- Equipo de conservación del orden y apoyo legal. Que coordinó las actividades para la custodia y protección de las personas y propiedad pública y privada y para recibir y canalizar las quejas o solicitudes de la ciudadanía.
- Equipo de albergues, alimentación y artículos varios. Que coordinó todas aquellas actividades relacionadas con la alimentación, suministro de agua potable, baño y lavandería, distribución de despensas y el control de las personas en cada uno de los albergues.
- Equipo de transporte. Que coordinó el empleo de todo tipo de vehículos para apoyar las operaciones de evaluación de personal, material, transporte de alimentos, ropa, medicamentos, escombro, etcétera.
- Equipo de servicios funerarios. Que planeó las actividades inherentes a la identificación e inhumación de cadáveres y llevó el control de los efectos o pertenencias de los cadáveres hasta su total devolución a sus deudos en coordinación con el equipo de apoyo legal.
- Equipo de asistencia médica, hospitalización y protección familiar. Que coordinó la recepción, atención y hospitalización de heridos; que aplicó medidas para la inspección y control de alimentos, medicamentos, bancos de sangre y equipo médico y proyectó atención a desamparados, y
- El equipo de rehabilitación de los servicios públicos. Que coordinó las medidas tendientes a restablecer la operación de los sistemas de agua potable, energía eléctrica, gas, etcétera.
En la estructura, que en la aplicación del Plan DN-III-E, se utilizó fundamentalmente un factor importante, la disponibilidad permanente de los efectivos del ejército que permite trasladarse con rapidez al lugar de los hechos.
Respecto a los acontecimientos ocasionados por los terremotos que los días 19 y 20 de septiembre golpearon a la Ciudad de México y a los estados de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Morelos, Hidalgo y Estado de México; a los 10 minutos de ocurrido el primer terremoto, el ciudadano Presidente, ordenó la aplicación del Plan DN-III-E, y de inmediato empezó a operar en su fase de protección que comprende actividades de rescate, evacuación, control y seguridad a la ciudadanía y áreas afectadas, en las ocho entidades federativas.
En la ciudad de México, debido a la respuesta del gobierno del Departamento del Distrito Federal, y a la espontánea voluntad, manifestada de inmediato por un gran número de ciudadanos, que en forma individual o a través de agrupaciones y asociaciones, se ofrecieron como voluntarios, para las tareas de emergencia; el Presidente de la República, acordó integrar una Comisión Intersecretarial, encabezada por el Jefe del Departamento del Distrito Federal; en esa comisión el Ejército Mexicano está directamente representado por el comandante de la 1a. Zona Militar, al mando de los efectivos y los recursos que esta secretaría le proporcionó inmediatamente.
Entre las funciones realizadas por el ejército, figuraron:
- La administración de albergues.
- El reparto de agua potable.
- Remoción de escombros.
- Atención médica.
- Seguridad de áreas dañadas, etcétera.