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Cronología, Estudiantes sobre un autobús quemado el 28 de julio.

Cronología

Julio

Estudiantes sobre un autobús quemado el 28 de julio.
  • El 22 de julio de 1968, un incidente de fútbol americano entre las Vocacionales 2 y 5 del IPN y la preparatoria Isaac Ochoterena, incorporada a la UNAM, termina en una pelea. El cuerpo policiaco de granaderos es quien disuelve a la turba, deteniendo a varios estudiantes y entrando dentro de las instalaciones de dicha vocacional.

  • Entre el 26 al 29 de julio de 1968, varias escuelas entran en un paro de labores, los granaderos y el ejército entran a varias de las escuelas. 

  • El 26, se llevan a cabo dos manifestaciones autorizadas por el Departamento del Distrito Federal. 

  • Cada una de ellas es convocada por diferentes agrupaciones y tienen itinerarios y horarios distintos. Una es convocada por los estudiantes del IPN en protesta por la intervención de los granaderos en la Escuela Vocacional 5 y en demanda de la desaparición del cuerpo de granaderos y la destitución de los jefes de la policía preventiva del DF, Luis Cueto y Raúl Mendiolea. 

  • La otra manifestación es convocada por la CNED, la Juventud Comunista y las sociedades de alumnos de diversas escuelas del IPN y de la UNAM, la cual es denominada «Marcha Juvenil por el 26 de Julio», en conmemoración del XV aniversario del asalto al cuartel Moncada y en solidaridad con la Revolución Cubana

  • Los organizadores de esta marcha conocen el problema de los estudiantes de la Vocacional 5, por lo que incluyen en sus mantas lemas de apoyo a sus reclamos. 

  • Esta marcha parte a las 18 horas del Salto del Agua, continúa por San Juan de Letrán, hoy Eje Central Lázaro Cárdenas, y concluye con un mitin en el Hemiciclo a Juárez.


La manifestación de los estudiantes del IPN sale a las 16 horas de la Plaza de la Ciudadela

La marcha continúa su ruta en orden y concluye con un mitin en la Plaza del Carrillón del Casco de Santo Tomás, cerca de las 19:30 horas. 

En ese momento, un grupo de estudiantes opositores a la FNET se apodera del sonido para invitar a los manifestantes a ir al Zócalo

La invitación es aceptada por cientos de estudiantes, quienes se organizan y emprenden el camino; toman varios autobuses, se bajan en el Panteón de San Fernando y desde aquí inician la marcha en dirección al Zócalo. 

A la altura de la Torre latinoamericana, coinciden con la manifestación de apoyo a la Revolución Cubana. 

Ahí se marca una línea para que ésta continúe su ruta hacia el Hemiciclo a Juárez y los del Politécnico hacia el Zócalo por la calle de Madero. 

En la esquina de Madero y Palma, son atacados por granaderos y obligados a retroceder hasta la Alameda Central. 

Los estudiantes se dirigen al mitin que se lleva a cabo en el Hemiciclo, donde informan de la golpiza que han sufrido y piden apoyo. 

De inmediato, se organiza una marcha conjunta que avanza hacia la Plaza de la Constitución, vitoreando a la UNAM y al IPN y lanzando consignas a favor de la unidad estudiantil y contra los jefes policíacos y la represión.

En las calles de Palma y Cinco de Mayo, los estudiantes se encuentran de nuevo con los granaderos y la policía, bajo el mando del subjefe de la Policía Preventiva del DF, general Raúl Mendiolea Cerecero. 

Éste se aproxima a los manifestantes para ordenarles que se retiren «recibiendo en respuesta una lluvia de piedras». 

De inmediato el general citado da una orden a las fuerzas policiacas. 

Éstas se lanzan contra los manifestantes, correteándolos y golpeándolos con brutalidad «sin distinguir entre manifestantes y simples transeúntes, lo que obliga a todo el público a replegarse hasta la glorieta del Caballito».

Como resultado de la represión policiaca, hay más de 500 heridos y decenas de detenidos, entre ellos algunos extranjeros.

El procurador general de la República, Julio Sánchez Vargas, gira órdenes de aprehensión contra «personas ligadas a los desórdenes», entre los cuales se encuentran varios miembros del Partido Comunista Mexicano.

A partir de las 21:30 horas, agentes de la Dirección Federal de Seguridad, con el apoyo de elementos del Servicio Secreto y de otras policías, ocupan las oficinas del Comité Central del Partido Comunista y los talleres gráficos de la Voz de México, órgano del PCM, y aprehenden a las personas que se encuentran en las instalaciones. 

En otros sitios, se toman presos, sin orden judicial, a miembros del PCM, de la Juventud Comunista y de la CNED.

  • El 30 de julio de 1968, la Preparatoria 1 y 3 es atacada y su puerta labrada del siglo xviii es destruida mediante un tiro de bazuca.


Agosto

  • El 1 de agosto de 1968, el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra en Ciudad Universitaria, condenaría públicamente los hechos, izando la bandera mexicana a media asta y con un emotivo discurso se pronunciaría a favor de la autonomía universitaria y exigiría la libertad de los presos políticos, refiriéndose a los estudiantes detenidos de la Prepa 1. 

  • Ese mismo día encabezaría la marcha por la avenida de los Insurgentes, donde surgió un lema muy común utilizado por el movimiento estudiantil, «¡Únete pueblo!».


Un maestro hablando con un soldado en las inmediaciones de San Ildefonso en julio de 1968.
  • El 2 de agosto de 1968, los universitarios descontentos por el cambio de itinerario de la manifestación del día anterior realizan dos mítines frente a la Torre de Rectoría de la Ciudad Universitaria. 

  • En el primer mitin, los oradores piden que el rector Barros Sierra suscriba el pliego petitorio estudiantil. 

  • Dos horas después, se realiza el segundo mitin, luego de una marcha por el circuito de la Ciudad Universitaria. 

  • En este mitin, se califica de «farsa oficialista» la manifestación encabezada por el ingeniero Barros Sierra. 

  • Se dice que la masa universitaria había sido presa de las «maniobras de la rectoría para canalizar el movimiento nada más hacia la protesta por la violación de la autonomía universitaria, pero no hacia la solución de los problemas estudiantiles contenidos en el pliego». 

  • Los oradores califican de poco combativo el discurso del rector de la UNAM y denuncian el control que se ejerció sobre los participantes, a quienes no se permitió exponer su opinión sobre el conflicto. Se constituye el Consejo Nacional de Huelga (CNH).

El CNH se forma sobre tres principios:
  1. Solo estarán representadas las escuelas en huelga, no en paro activo
  2. Habrá tres representantes por escuela, elegidos en asamblea
  3. No se admite la representación de federaciones, confederaciones, partidos o ligas, solo de escuelas. En el CNH llegan a estar representadas 75 escuelas con un total de 250 estudiantes miembros cuyas decisiones se hacían por mayoría de votos, representaba por igual a alumnas, y reducía la animosidad entre las instituciones rivales.



La Procuraduría General de la República informa que se solicitó al juez girar «orden de aprehensión contra dirigentes del PCM y de varias organizaciones filiales» y que ha consignado a siete personas relacionadas con el conflicto estudiantil por los delitos de asociación delictuosa, sedición, daño en propiedad ajena y ataques a las vías generales de comunicación. 

El Partido Comunista Mexicano publica un manifiesto: rechaza las acusaciones en su contra; declara que hace suyas las demandas estudiantiles y denuncia a la CIA de difundir documentos apócrifos, como el titulado «La Juventud al Poder», que se presenta bajo la firma de la Juventud Comunista de México

Víctor Manuel Sánchez, fundador del MURO, critica al rector de la UNAM en una estación de radio.

  • El 3 de agosto de 1968, aparecen en los periódicos desplegados en pro y en contra del movimiento estudiantil. 

  • La FNET, mostrando su lealtad al régimen, manifiesta que el gobierno de México es víctima de una conspiración nacional e internacional «por parte de los provocadores tradicionales organizados en las corrientes del maoísmo, y del trotskismo», quienes, dice, desde hace tiempo estaban ya preparados para el estallido de violencia, «si no en estos días, sí en las épocas en las que México ofrecerá su corazón a la juventud del mundo en la XIX Olimpiada».

  • La CNED declara en un manifiesto público que las «organizaciones revolucionarias de la juventud están sufriendo la furia irracional de los cuerpos policiacos». 

  • Y afirma: «el movimiento estudiantil se proyecta para derrotar la violencia y abrir nuevos cauces a la democracia». El director general del IPN, en presencia del Comité Coordinador de Huelga del IPN, acepta encabezar la manifestación que estudiantes, maestros y autoridades de esa institución tienen programada para el lunes 5 de agosto, en protesta por la represión gubernamental y el allanamiento a centros escolares por las fuerzas policiacas y del ejército. 

  • Pero advierte que su participación está condicionada a que ninguna organización estudiantil aparezca como patrocinadora, y que solo participen estudiantes y profesores del IPN. 

  • Tales condiciones son consideradas por los estudiantes como pretextos para no participar, pues la manifestación ha sido proyectada no solo por los Comités de Lucha del IPN, sino también por estudiantes y profesores de la UNAM, de Chapingo y de la Normal, cuyos representantes han formado una Comisión Organizadora de la Manifestación del 5 de agosto. 

  • La FNET acuerda no participar en la manifestación; pretende levantar la huelga del IPN y acusa a los «provocadores comunistas» de ser los responsables del conflicto. 

  • La FNET, tratando de limpiar su imagen, censura al general Luis Cueto Ramírez, jefe de la Policía Preventiva del DF, por haber declarado que dirigentes de su organización solicitaron la intervención de la policía el 26 de julio. 

  • El general Cueto Ramírez dirige un oficio a los alumnos del IPN, a petición del presidente de la FNET, José R. Cebreros, afirmando «que en ningún momento el mencionado representante estudiantil solicitó a esta jefatura la intervención de la policía en los actos que se desarrollaron durante el 26 de julio».

El ejército mexicano en el Zócalo de la Ciudad de México el 28 de agosto.
  • El 4 de agosto de 1968, el movimiento estudiantil elabora un pliego petitorio que invalida el de la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), y contiene los siguientes puntos:
  1. Libertad a los presos políticos;
  2. Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal –los cuales instituían el delito de disolución:social y sirvieron de instrumento jurídico para la agresión sufrida por los estudiantes–;
  3. Desaparición del Cuerpo de Granaderos;
  4. Destitución de los jefes policíacos;
  5. Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos desde el inicio del conflicto;
  6. Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos sangrientos.


Contingente de la Facultad de Ciencias al frente de la marcha del 13 de agosto.
  • El 27 de agosto de 1968 una multitudinaria marcha se dirigió al zócalo capitalino a las 15:20 horas. 

  • Fue la primera ocasión en que se insulta públicamente al presidente mexicano, Gustavo Díaz Ordaz. 

  • Asisten aproximadamente 30 mil personas, las cuales marcharon desde el Museo de Antropología. 

  • Aún no había salido la retaguardia de la marcha a las 19 horas cuando fue izada en el astabandera del Zócalo un banderín rojinegro. 

  • Al finalizar la manifestación, uno de sus líderes, Sócrates Campos Lemus, quien años más tarde sería identificado como un infiltrado en el movimiento por parte del gobierno, se pronuncia a favor de quedarse a esperar una respuesta del gobierno, a escasos días del informe presidencial. En respuesta, 3500 estudiantes permanecen en guardia.


Vista aérea de la manifestación del 27 de agosto a la altura del Hemiciclo a Juárez.
  • La madrugada del 28 de agosto de 1968, varias tanquetas –las cuales destruyeron los campamentos estudiantiles–, soldados con bayoneta calada, granaderos, así como camiones de bomberos, salieron desde las calles de Pino Suárez, Seminario y Moneda. 

  • Los estudiantes gritan: «¡México, libertad!, ¡México, libertad!», retirándose por Madero siendo aproximadamente mil 500 personas, otros trataron inútilmente de detener la marcha de los tanques ligeros tirándose a su paso o subiéndose a ellos. 

  • Al final todos fueron desalojados del Zócalo. 

  • Los estudiantes no solo fueron desalojados, sino perseguidos a lo largo de las calles del Centro Histórico hasta la Torre Latinoamericana, donde el Ejército corta cartucho. 

  • En El Caballito, en las inmediaciones de Bucareli y Reforma, arremete a culatazos contra los estudiantes. 

  • En el operativo participaron el 43º y el 44º Batallón de Infantería y 1º de Fusileros Paracaidistas, al mando del general Benjamín Reyes García; así como 12 carros blindados de la guardia presidencial, cuatro carros de bomberos, alrededor de 200 patrullas de la policía preventiva, cuatro batallones de tránsito y unos diez motociclistas de la Dirección General de Tránsito. 

  • Durante la madrugada, empleados del Departamento del Distrito Federal (DDF), ahora Gobierno del Distrito Federal, izaron nuevamente el banderín rojinegro antes del amanecer.

  • Ese mismo día, varios burócratas del DDF fueron llevados en camiones al Zócalo. 

  • Súbitamente, los propios empleados gubernamentales comienzan a corear «¡Somos borregos!», «¡Somos acarreados!» y «¡No vamos! ¡Nos llevan!». 

  • Durante este «acto de desagravio» a la Bandera Nacional, se abren las puertas del Palacio Nacional, de donde salieron tanquetas del ejército para dispersar a los manifestantes.


En las horas subsecuentes, varios tiradores abren fuego contra estudiantes y soldados desde el tercer piso del Hotel Majestic, el edificio ubicado en Madero #68, en la esquina de Madero y Palma y desde algunos edificios de la avenida Pino Suárez. 

Posteriormente, dos sospechosos de haber disparado desde los edificios son detenidos y se les decomisan una subametralladora y un rifle M-2, sin embargo, los sospechosos fueron liberados. 

Investigaciones posteriores señalan que los presuntos tiradores trabajaban para las esferas más altas del gobierno al observarse un disparo que sale desde la Suprema Corte de Justicia de la Nación.


Septiembre

  • El 7 de septiembre de 1968, se lleva a cabo un mítin en Tlatelolco, denominado «la Manifestación de las Antorchas».

  • El 13 de septiembre de 1968, tiene lugar «La marcha del silencio», donde los manifestantes marcharon con pañuelos en la boca.

  • El 14 de septiembre de 1968, en un hecho aislado, cuatro trabajadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla son linchados en el pueblo de San Miguel Canoa debido a los disturbios estudiantiles en la capital.

  • El 18 de septiembre de 1968, el ejército invade la Ciudad Universitaria de la UNAM.

  • El 23 de septiembre de 1968, el rector Barros Sierra presenta su renuncia a la Junta de Gobierno de la UNAM:
Sin necesidad de profundizar en la ciencia jurídica, es obvio que la autonomía ha sido violada [...] Me parece importante añadir que, de las ocupaciones militares de nuestros edificios y terrenos, no recibí notificación oficial alguna, ni antes ni después de que se efectuaron [...] Los problemas de los jóvenes solo pueden resolverse por la vía de la educación, jamás por la fuerza, la violencia o la corrupción [..] Estoy siendo objeto de toda una campaña de ataques personales, de calumnias, de injurias y de difamación. Es bien cierto que hasta hoy proceden de gentes menores, sin autoridad moral; pero en México todos sabemos a que dictados obedecen. La conclusión inescapable es que, quienes no entienden el conflicto, ni han logrado solucionarlo, decidieron a toda costa señalar supuestos culpables de lo que pasa, y entre ellos me han escogido a mí [...] Por ello es insostenible mi posición como rector, ante el enfrentamiento agresivo y abierto de un grupo gubernamental. [...] En virtud de las consideraciones anteriores, me veo en la imperiosa necesidad de presentar mi renuncia irrevocable.
El edificio de la Vocacional 5 es ametrallado por comandos policíacos vestidos de civil, ocasionando grandes destrozos.

En las primeras horas de la noche se inician una serie de choques violentos entre estudiantes y granaderos en las zonas del Casco de Santo Tomás, de la Unidad Nonoalco Tlatelolco y de la Unidad Profesional de Zacatenco.

En el Casco de Santo Tomás los estudiantes secuestran autobuses y los colocan en forma estratégica alrededor de las escuelas; abren zanjas y derriban postes «con el fin de impedir el paso de los vehículos policíacos». 

A las 19 horas arriban al lugar alrededor de mil 500 granaderos en autobuses de pasajeros, y de inmediato rodean las instalaciones del Casco.

Los politécnicos incendian los camiones con los que habían bloqueado las calles aledañas al Casco, y desde las escuelas y algunas casas comienzan a arrojar bombas molotov a los policías y a los autobuses en que éstos habían llegado. 

Los granaderos lanzan en varias ocasiones gases lacrimógenos, pero se repliegan para evadir las bombas molotov que les lanzan. 

La lucha se extiende hasta la avenida Instituto Técnico, donde los estudiantes queman varios autobuses. 

A las 23:30 horas, «cientos de granaderos, apoyados con tiros de fusil», toman todas las escuelas del Casco de Santo Tomás. Se detienen a 350 estudiantes, hombres y mujeres. 


Todos ellos son trasladados a las cárceles en autobuses urbanos y vehículos policíacos.

Mientras eso sucede, en la zona de la Unidad Nonoalco Tlatelolco se registran choques entre estudiantes y granaderos. 

Los granaderos recurren a las armas de fuego. 

Después de un intenso tiroteo, toman la Vocacional 7, y detienen a los estudiantes que se encuentran en el área.

En la Unidad Profesional de Zacatenco, los estudiantes también se enfrentan a las fuerzas policíacas.


Durante las ocupaciones de la Ciudad Universitaria y del Casco de Santo Tomás, varios informes mencionan la participación de un agrupamiento denominado «Batallón Olimpia», el cual originalmente estaba destinado a cuidar las instalaciones olímpicas y pasó a ser un grupo de choque, y fue responzable de varios enfrentamientos callejeros con los estudiantes de varias vocacionales y preparatorias.

  • El 27 de septiembre cinco sospechosos son detenidos en Tlatelolco cuando se descubrió que transportaban armas y municiones en esa unidad habitacional.

  • El 1 de octubre de 1968, el ejército se retira de la UNAM y el IPN.



El 2 de octubre de 1968

Hoyo de bala en la pared del Templo de Santiago Tlatelolco.
La tarde del 2 de octubre de 1968, un día después de la salida del ejército de los campus de la UNAM y del IPN, miles de personas se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.

Mientras tanto, el ejército vigilaba, como en todas las manifestaciones anteriores, que no hubiera disturbios, principalmente porque el gobierno tenía temor de que fuera asaltada la Torre de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Asimismo, contaban con el apoyo de dos helicópteros: uno de la policía y otro del ejército.

Por su parte, miembros del Batallón Olimpia, cuyos integrantes iban vestidos de civiles con un pañuelo o guante blanco en cualquiera de las manos, se infiltraban en la manifestación hasta llegar al tercer piso del edificio Chihuahua donde se encontraban los oradores del movimiento y varios periodistas.

Primera conferencia de prensa convocada por el Consejo de Huelga de la UNAM el 5 de octubre. Con micrófono,Marcelino Perelló Vals, hijo del activista catalán Marcelino Perelló Domingo.
Cerca de las 5:55 de la tarde, dos bengalas rojas fueron disparadas desde la torre de Tlatelolco. 

A las 6:10, un helicóptero sobrevoló la plaza del cual se dispararon bengalas, la primera verde y la segunda roja, presumiblemente, como señal para que los francotiradores del Batallón Olimpia apostados en los edificios Chihuahua2 de Abril15 de Septiembre, I.S.S.S.T.E. 11Revolución de 1910 y la Iglesia de Santiago, así como varios miembros del Batallón Olimpia parapetados en los departamentos del Chihuahua y en el corredor del tercer piso abrieran fuego en contra de los manifestantes y militares que resguardaban el lugar, para hacerles creer a estos últimos, que los estudiantes eran los agresores. 

Los militares en su intento de defenderse, repelieron «la agresión de los estudiantes», pero ante la confusión, los disparos no fueron dirigidos contra sus agresores, sino hacia la multitud de manifestantes que se encontraban en la plaza de Tlatelolco.

Muchos manifestantes que lograron escapar del tiroteo se escondieron en algunos departamentos de los edificios aledaños, pero esto no detuvo a los miembros del ejército, que sin orden judicial, irrumpieron a cada uno de los departamentos de todos los edificios de lo que conforma la Unidad Tlatelolco, para capturar a los manifestantes. 

Horas después, la plaza estaba llena de zapatos y los estudiantes fueron llevados a culatazos a dos lugares: las puertas de los elevadores del edificio Chihuahua, donde fueron desvestidos quedando solamente en ropa interior y golpeados, y al exconvento situado al lado de la Iglesia de Santiago-Tlatelolco, donde reunieron a aproximadamente 3000 detenidos. 

Otros fueron desnudados en las paredes del convento, donde un mes después aún podían ser vistas manchas de sangre en los muros –entonces– blancos de la construcción. 

Los periodistas fueron registrados y confiscados sus rollos usados y vírgenes, algunos incluso fueron desvestidos y otros, como Oriana Fallaci, resultaron heridos. 

La Plaza fue limpiada por el cuerpo de bomberos y la tropa de soldados se mantuvo ahí hasta el 9 de octubre. 

Varios testigos aseguran que durante este lapso, el Batallón Olimpia se disfrazó de empleados de luz y agua para poder buscar estudiantes fácilmente. 

Los detenidos, por su parte, fueron enviados a distintas cárceles de la Ciudad de México, los cabecillas fueron enviados a la penitenciaría o el «Palacio Negro» de Lecumberri así como al Campo Militar Nº 1.

Aún se desconoce la cifra exacta de los muertos y heridos.  

El gobierno mexicano manifestó en 1968 que fueron solo 20 muertos, tres años más tarde, la escritora Elena Poniatowska, en su libro La noche de Tlatelolco publicó la entrevista de una madre que buscó entre los cadáveres a su hijo y reveló que por lo menos había contado 65 cadáveres en un solo lugar. 

El periodista inglés John Rodda, en sus investigaciones independientes, en los que entrevistó sobrevivientes y testigos de los sucesos en los hospitales calculó que el saldo fue de 325. 

Años más tarde, en una segunda investigación, el número se rebajaría a 250.

Algunos autores, como Jorge Castañeda creen que todo uso de la fuerza pública comenzó a ser magnificado por la población luego de la operación contra los estudiantes en Tlatelolco. 

Este autor sostiene que los estudiantes asesinados fueron 68, y 1 soldado.

Sin embargo, la BBC de Londres, en una acotación hecha en el 2005 al despacho informativo original del 2 de octubre de 1968, y luego de conocerse las implicaciones de la CIA en los hechos, sostiene que el número de víctimas oscila entre 200 y 300, y que los cuerpos rápidamente fueron retirados en camiones de transporte de basura.

En general las estimaciones calculan el número de muertos en un rango que va de los 200 hasta los 1500. 

Testigos afirman hubo grúas recogiendo centenares de cadáveres que había a su paso para luego ser arrojados e incinerados.


Los Juegos Olímpicos


El sábado 12 de octubre de 1968, Díaz Ordaz, estuvo presente en la inauguración de los XIX Juegos Olímpicos, bautizados como la olimpiada de la paz, en ese momento un grupo de manifestantes lanzó sobre el palco donde este se encontraba un papalote de color negro en forma de paloma, en repudio por la matanza del 2 de octubre.


Reacción nacional e internacional
Internacionalmente se sabía poco de la reciente matanza de estudiantes debido a la fuerte censura que ejerció el gobierno mexicano hacia los medios de comunicación, nacionales y extranjeros, para evitar una mala imagen internacional. 

En algunos casos se persiguió a periodistas; nacionales y extranjeros, en caso de difundir la noticia en cualquier medio de comunicación. 

Sin embargo, la noticia sí llegó a oídos de los movimientos juveniles de Europa y Latinoamérica. Lázaro Cárdenas estaba incrédulo por la actuación del ejército contra el pueblo mexicano. 

Hubo marchas en Toulouse y en París, Francia y en Santiago de Chile. Se hizo un mitin en Londres frente a la embajada mexicana en simpatía con el movimiento y en protesta por la represión cada vez más sangrienta por parte del gobierno, en Centro y Sudamérica las embajadas mexicanas fueron apedreadas y la embajada de México en Alemania fue grafiteada con «SS» rúnicas y cruces gamadas; la Unión de los Estudiantes Suecos organizó una manifestación frente a la embajada de México y un mitin similar en Helsinki fue disuelto por la policía; en Moscú, los estudiantes latinoamericanos protestaron frente a la embajada mexicana, el Consejo de Estudiantes de Holanda solicitó que sus atletas no participaran en los Juegos Olímpicos y el consulado mexicano en ese país fue ocupado.

 De todos los funcionarios mexicanos, solamente Octavio Paz, quien entonces era embajador en la India, renunció a su puesto.

Mucho se ha dicho sobre la famosa frase que Jacobo Zabludovsky pronunció en la entrada de su noticiero "Hoy fue un día soleado" (sic). 

En general se usa como ejemplo de como los medios de comunicación y el gobierno estaban en complicidad para tapar lo ocurrido. 

Una versión más cercana a los hechos es la siguiente, dada por una fuente anónima: "JZ estaba esperando autorización de Gobernación para poder decir que había habido una revuelta de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas. 

Según le decían que no podía decir lo que quería decir, lo iba diluyendo más y más. Como llegó la entrada del programa y no le daban respuesta, a manera de burla, lo único que le quedó decir fue "Hoy fue un día soleado". 

Fue un comentario un tanto desafiante a la autoridad, en ese contexto."

Últimos días

  • El 3 de octubre, el general Marcelino García Barragán, entonces secretario de la Defensa Nacional, da una conferencia de prensa, en la que justifica la intervención del ejército: «Se ordenó un dispositivo para evitar que los estudiantes fueran del mitin de Tlatelolco al Casco de Santo Tomás, el ejército intervino en Tlatelolco a petición de la policía y para sofocar un tiroteo entre dos grupos de estudiantes». Y asienta: «el comandante responsable soy yo. 

  • No se decretará el estado de sitio. México es un país donde la libertad impera y seguirá imperando». 

  • Y amenaza con actuar con la misma energía si «aparecen más brotes de agitación».

Los soldados continúan cateando los edificios cercanos a la Plaza de la Tres Culturas en busca de estudiantes que se habían refugiado en ellos durante la refriega del día anterior. 

Muchos jóvenes son detenidos y conducidos al corredor de la planta baja del edificio Chihuahua, donde permanecen varias horas con los brazos en alto. 

Según informes oficiales, las cifras de personas civiles muertas y heridas en Tlatelolco, registradas hasta este día, son 30 muertos y 70 heridos; 53 de ellos heridos graves. 

También se notifica que en el Campo Militar Número Uno están detenidas 1500 personas. 

El Senado de la República, en un documento oficial firmado por 30 legisladores de la Gran Comisión, «justifica plenamente» la intervención de la fuerza pública el 2 de octubre.

  • El 5 de octubre el Consejo Nacional de Huelga da una conferencia de prensa, en la que declara: Los estudiantes no provocaron ni prepararon o realizaron los sangrientos sucesos del 2 de octubre. 

  • Quienes dieron pretexto para la represión militar fueron grupos de individuos que ametrallaron al ejército y al pueblo, los cuales se identificaban entre sí por medio de un guante o venda en la mano izquierda, los mismos que fueron vistos por algunos estudiantes hacer arrestos y acatar órdenes de las autoridades policiacas. 

  • El grupo mencionado causó la muerte con su acción a 150 civiles y 40 militares. 

  • El propósito de la brutal represión del 2 de octubre era aprehender a todos los miembros del CNH para descabezar el movimiento.

  • El 17 de octubre 58 estudiantes presos en Lecumberri dan a conocer al pueblo de México su testimonio:
  1. El miércoles 2 de octubre en la Plaza de Tlatelolco, algunos de nosotros participamos en un mitin completamente pacífico y fuimos testigos de que personas vestidas de civil, que posteriormente pudimos saber que pertenecen al cuerpo especial del Ejército Mexicano llamado Batallón 'Olimpia' y a los cuerpos policiacos del D. F., junto con uniformados del mismo ejército, dispararon, sin miramiento alguno, contra la gente inerme e indefensa que participaba en el mitin.
  2. Después de los sangrientos sucesos de ese día, fuimos detenidos con todo lujo de violencia, unos en el lugar de los hechos y otros en casas particulares o en la calle, en todos los casos no hubo, por parte de nosotros, resistencia alguna a nuestra detención.
  3. Ninguno de nosotros hizo uso de ninguna arma de fuego, contrariamente a lo que se nos imputa.
  4. La mayoría, después de ser detenidos, fuimos salvajemente golpeados por elementos policiacos y militares, en locales que ocupan el Servicio Secreto, la Dirección Federal de Seguridad y el Campo Militar No. 1.
  5. Fuimos sometidos a interrogatorios y torturas y dentro de este clima de tensión se nos forzó a declarar ante el Ministerio Público.
  6. Ninguno de nosotros ha recibido consignas del Consejo Nacional de Huelga para hacer uso de la violencia y este organismo, a nuestro entender, sólo ha utilizado formas pacíficas y legales de lucha.
  7. Todos nosotros estamos seriamente preocupados por la suerte que corre el compañero Raúl Álvarez Garín, miembro del Consejo Nacional de Huelga que, nos consta, hasta el miércoles 9 de este mes, permanecía preso en la prisión del Campo Militar No. 1. Hasta la fecha el compañero Raúl Álvarez no ha sido consignado ante ningún juzgado, por lo que exigimos se haga público su paradero y se respete su integridad física…
  • El 19 de octubre son declarados formalmente presos Raúl Álvarez Garín y Miguel Eduardo Valle Espinosa, miembros del Consejo Nacional de Huelga. 

  • En un documento oficial se indica que del 26 de julio al 24 de octubre de 1968 se han efectuado la aprehensión de aproximadamente 5000 personas, de las cuales se han consignado al 10 por ciento aproximadamente.

  • El 25 de octubre en asambleas efectuadas en la Unidad Profesional de Zacatenco, los estudiantes se pronuncian por no regresar a clases en tanto no se obtenga la libertad de los estudiantes presos.

  • El 27 de octubre se clausuran los XIX Juegos Olímpicos.

  • El 29 de octubre a las 12:30 horas, la Secretaría de la Defensa Nacional entrega a las autoridades del IPN los edificios e instalaciones que habían sido ocupados por el ejército desde el 24 de septiembre. 

  • El Consejo Nacional de Huelga efectúa asambleas generales en diversas facultades y escuelas de la Ciudad Universitaria y de la Unidad Profesional de Zacatenco. 

  • En todas las asambleas se confirma que el movimiento estudiantil debe proseguir hasta la solución de las demandas contenidas en el pliego petitorio de seis puntos.

  • El 31 de octubre a las 17:30, se inicia en la explanada de la Ciudad Universitaria el «Mitin de la Unidad», programado por el CNH para mostrar la continuidad de la unidad del estudiantado y del movimiento. 

  • En el mitin se toma el acuerdo de celebrar asambleas generales en todas las escuelas del IPN y de la UNAM a partir del 4 de noviembre, para que la base estudiantil decida la forma que adoptará el movimiento en las nuevas circunstancias.

  • El 3 de noviembre el secretario de Educación Pública difunde un mensaje a través de la radio y la televisión, llamando a los estudiantes a restablecer la normalidad escolar. 

  • Por su parte, el director de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, Gilberto Palacios, informa que ha invitado a los alumnos, mediante cartas y telegramas, a que regresen a clases, anunciando que éstas reanudarán el 2 de diciembre del año en curso.

  • El 4 de noviembre durante todo el día, se realizan asambleas en diversos planteles de la UNAM, del IPN y en la Escuela Nacional de Maestros para conocer la posición del estudiantado en torno a la continuidad o suspensión de la huelga estudiantil. 

  • Se informa que, en las asambleas, los estudiantes han acordado "continuar el paro y no volver a clases hasta que haya sido solucionado el pliego petitorio de seis puntos"; también han decidido «dirigirse hacia los sectores obreros y campesinos en busca de su apoyo».

  • El 11 de noviembre aumentan las presiones para que los estudiantes retornen a clases y circulan rumores de una posible intervención del Estado en la UNAM.

  • El 14 de noviembre el CNH somete a la consideración del estudiantado y del pueblo de México, lo siguiente:
  1. «Que no es posible pensar en el retorno a clases en tanto no se cumplan plenamente las 3 condiciones que hemos fijado para ir al diálogo público.»
  2. «Que respecto al diálogo público mantenemos la misma posición, aun cuando éste se lleve a cabo habiendo iniciado las labores académicas.»


En conferencia de prensa, el CNH anuncia que una comisión de estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras está elaborando un proyecto de estudio que servirá de base para que la UNAM sea en el futuro una universidad crítica y desarrolle su labor académica dentro de la autogestión. 

Igualmente se informa que la Facultad de Derecho está preparando un estudio acerca de la reestructuración de la policía.

  • El 17 de noviembre se hacen nuevos llamados a los estudiantes para que regresen a clases, advirtiendo de los peligros que corren las instituciones educativas si insisten en sostener la huelga. 

  • En ese sentido se pronuncian los directivos de las escuelas del Instituto Politécnico Nacional; así como el Consejo Universitario de la UNAM.

  • El 21 de noviembre en reunión del Consejo Nacional de Huelga se vota unánimemente por el retorno a clases. 

  • Aunque se acuerda que esta deliberación sea sometida a la consideración de las asambleas de todas las escuelas en huelga, para que la base estudiantil determine una solución definitiva.

  • El 22 de noviembre el rector Barros Sierra llama al retorno a clases para el próximo lunes 25. 

  • Se celebran asambleas en las diversas escuelas en huelga, para someter a consideración del estudiantado la propuesta del Consejo Nacional de Huelga de regresar a clases. 

  • En las asambleas se producen encendidas polémicas y resoluciones encontradas: unas escuelas se pronuncian por levantar el paro, otras deciden prolongar la huelga. 

  • Los estudiantes del IPN, en asamblea celebrada en el auditorio de la Unidad Profesional de Zacatenco, rechazan la propuesta del CNH.

  • El 25 de noviembre se realizan asambleas estudiantiles en casi todos los planteles del IPN, de la UNAM, en la Escuela Nacional de Maestros y en la Escuela Normal Superior de México. 

  • Nuevamente las reuniones estudiantiles se caracterizan por las encendidas discusiones entre los partidarios de la huelga y los que están a favor del retorno a clases.

  • El 6 de diciembre, reunidos en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica del IPN, la mayoría de los miembros del CNH, en su calidad de representantes de las diversas escuelas en huelga, decide por votación disolver este organismo. 

  • Se anuncia que con el objeto de continuar el movimiento estudiantil se procederá a fortalecer los comités coordinadores de lucha de los planteles de la UNAM y el IPN, así como los de Chapingo y de las escuelas normales. 

  • La tarea inmediata de los referidos comités coordinadores será organizar una manifestación para el 13 de diciembre, denominada «Gran Marcha de Protesta», cuyo recorrido sería entre la Ciudad Universitaria y el Casco de Santo Tomás.

  • El 12 de diciembre el Gobierno del Distrito Federal niega la autorización para la realización de la manifestación estudiantil programada para el 13 de diciembre. 

  • La Jefatura de Policía advierte: «ese acto no será permitido por carecer del permiso respectivo».

  • El 13 de diciembre, la manifestación estudiantil sale de la Ciudad Universitaria. 

  • En Insurgentes están estacionados tanques militares, patrullas y camiones con granaderos, con la orden de impedir el avance de la manifestación. 

  • Los estudiantes, con el recuerdo reciente de la matanza del 2 de octubre, retroceden y regresan a Ciudad Universitaria. 

  • Al mismo tiempo, agrupamientos del ejército y de la policía se encuentran estacionados en las cercanías de los centros de estudio del Politécnico, en Zacatenco y en el Casco de Santo Tomás, con el mismo objeto de impedir la movilización de los estudiantes.


Influencia extranjera

El movimiento estudiantil se desarrolló en un ambiente de protestas juveniles como lo fueron el Mayo francés y la Primavera de Praga, y muchas de sus ideas de no violencia afectaron el movimiento. 

Sin embargo, el gobierno no tardó en acusar a los estudiantes de comunistas, usando su aparato propagandístico para defender su versión de los hechos y culpar a los jóvenes, como fue el uso de los noticieros de Telesistema Mexicano, publicar libros apócrifos e insistir en la influencia de agentes rusos y cubanos en el movimiento. 

Sin embargo, los documentos desclasificados posteriores de la CIA revelaron que las acusaciones del gobierno mexicano resultaron infundadas.

El gobierno mexicano se vio presionado por la aproximación de los Juegos Olímpicos bajo la amenaza de que serían cancelados si seguían los disturbios.


Publicado por Chmaster a 17:54. Archivado en , , , , , , , , , , , , , . Puedes ver los comentarios via RSS RSS 2.0

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